Adherencia al tratamiento: Cómo mejorarla

30/05/2020


El Doctor Lucio Pallares es especialista en Enfermedades Autoinmunes Sistémicas, con las que ha trabajado durante 25 años en el Hospital Son Dureta, y actualmente desarrolla su especialidad en el centro de referencia en Palma de Mallorca, Son Espases.

Con él hablamos hoy de la adherencia al tratamiento, que consiste básicamente en que cumplamos con lo que con lo que nos dice el doctor cuando debemos tomar un medicamento o unas pastillas. La adherencia en este sentido es difícil por algunos motivos que nos explicarás, como pueden ser los efectos secundarios o simplemente que cuando uno se siente mejor abandona a veces un tratamiento antes de hora.


Así es, nosotros los médicos los primeros. A veces tienes un poquitín de ardor, te tomas Omeprazol y al tercer día ya no lo tomas porque estás bien. Cuando ves luego algunos pacientes que van con siete, ocho o nueve medicamentos realmente es un ejercicio muy difícil de cumplirlo bien, por eso es un tema importante.


Claro, nos cuesta con uno, imagínate a esas personas, especialmente mayores, que son las que acumulan a veces varias tomas de diversas pastillas durante la jornada.


Sí, hay diferentes áreas. Una es el paciente mayor que se llama pluri-patológico, que parece ser que con la edad no solamente acumulamos años sino también pastillas y tratamientos. Nosotros los médicos sabemos mucho de poner pastillas pero nos cuesta mucho quitarlas y el paciente va acumulando y acumulando y de cuando en cuando hay que hacer un poco de "limpieza" de esas recetas.

"Hay estudios que dicen que hasta el 40 por ciento, cerca de la mitad de las personas que toman muchos tratamientos, no lo cumplen bien"

Y luego es muy difícil que el paciente por sí solo lo pueda cumplir si no tiene un soporte, una ayuda, ya sea de familiares o de la farmacia. En concreto nosotros en las enfermedades auto-inmunes nos dedicamos a pacientes que son jóvenes, con una media de edad de 40 años entre los 20 y los 60, que son pacientes activos y que a la hora de tomar sus pastillas pues a veces hay olvidos, porque van de viaje o porque unos días comen en casa y otros no y la pastilla al mediodía se olvida y eso a lo mejor en un dolor de cabeza no tiene importancia pero en las enfermedades auto-inmunes afecta al buen control de la enfermedad y de esto se trata el tema de la adherencia al tratamiento, que no es ninguna broma.


Y es que además tiene un gasto farmacéutico importantísimo para tratamientos que después si no se llevan bien a cabo no sirven prácticamente para nada.


Hay estudios que dicen que hasta el 40 por ciento, cerca de la mitad de las personas que toman muchos tratamientos no lo cumplen bien y las enfermedades auto-inmunes es un ejemplo. Que no lo cumplan bien no significa que lo olviden o que no les importe el tratamiento, sino cuando se repasa exactamente cómo lo está tomando (como son varias pastillas) a veces por una mala información o porque no se ha entendido bien no lo hacen de manera correcta y eso puede implicar que la enfermedad no se controle bien.


Hay un tema de corresponsabilidad. Ya hemos pasado atrás la época de que el médico daba órdenes, nosotros ahora damos recomendaciones, aconsejamos a la persona que para su problema de salud tome unos tratamientos y esa persona también adquiere una corresponsabilidad en el control de su salud y del tratamiento. Para las enfermedades auto-inmunes son fármacos que tienen unas características especiales, muy pocos en la ficha técnica (en el prospecto) pone "para lupus" o “para enfermedad auto-inmune".


Los medicamentos para las enfermedades autoinmuno-sistémicas vienen de otras especialidades que suelen ser onco-hematología. Para tratarlos utilizamos medicamentos que cuando el paciente lee el prospecto muchos ponen "linfomas" o "tumores" y esto si no se explica bien asusta, lógicamente. Y el otro problema que tenemos es que no se dan en monoterapia, es decir, para el dolor de cabeza normalmente tomas un ibuprofeno, pero para las enfermedades auto-inmunes no basta con un fármaco, es la asociación y combinación de tres o cuatro. 

"La salud no solamente depende de tomar el medicamento, sino de tomarlo de manera correcta". La responsabilidad es tanto del médico, que debe dedicar el tiempo necesario para explicar bien, como de la persona que debe entender que no le están ordenando tomar algo, sino que se tiene que hacer responsable del cuidado de su salud. 

Entonces nos encontramos con fármacos que cuando la persona lee el prospecto no se ve identificado con lo que tiene y con lo que pone allí y además son varios fármacos. Lógicamente esto crea dudas si no se ha informado bien en la consulta. Generalmente entran en escena el amigo, el vecino, Google, el Facebook... y ahí lógicamente las informaciones o los consejos que se dan no suelen ser correctos y se basan en rumores. 


Esto hace que el paciente, si no está bien informado, tenga dudas.


Para combatir esto debemos dar una buena información por parte nuestra pero también la corresponsabilidad de los familiares o los acompañantes. Muchas veces la persona viene sola a la consulta y nosotros decimos "mire, si puede venir con su pareja, con su hermano o con su hijo"... porque el tener un familiar que entienda el medicamento y el por qué y el cómo para nosotros es como una extensión de la consulta en su casa. Es como un colaborador nuestro, del médico, porque es una persona que evita los olvidos o incluso ha entendido muy bien las indicaciones y cuando la persona tiene dudas acude a él.


Y la otra persona que puede ayudar mucho es la farmacia, el  farmacéutico. No solamente tiene la receta y las indicaciones y le explica exactamente cómo van los medicamentos, sino que le puede ayudar a organizarse con los tratamientos. Si tengo que tomar varios de los cuales uno solo es un día a la semana, otros son por la mañana y por la noche, otros son independientemente con las comidas, otros no y tienen que ser en ayunas... 


Hay que dedicar cada día mucho tiempo para organizarte.


Lo mejor es hacerlo con los pastilleros, esas cajitas de plástico, donde cada domingo se hacen la distribución de la semana y es una manera muy buena de organizarse. El problema si no es que luego en las consultas el paciente nota que está tomando mucha medicación, que de alguna manera le asusta porque entiende que son medicamentos que son “más allá de un paracetamol” a veces no se toma del todo bien o cuando uno ya se encuentra mejor intenta reducir ("me dicen, mire como ya me encontraba bien, esta pastilla ya no la tomo") y luego los análisis no salen bien y la persona dice "cómo es posible con todo lo que tomo que los análisis no estén perfectos o que el riñón no vaya del todo bien". Pues bien, no solamente depende de tomar el medicamento sino de tomarlo de manera correcta.


La responsabilidad es tanto del médico, que debe dedicar el tiempo necesario para explicar bien, como de la persona que entiende que no es que le estén ordenando tomar algo sino que se tiene que hacer responsable del cuidado de su salud. Igual que se hace responsable de llevar el coche a la ITV y de hacer la revisión del gas en casa. Parece que la salud nos viene dada como un derecho y una garantía pero que si no la cuidamos, la podemos perder.


Para el tema de la adherencia, yo por ejemplo no soy contrario a hacer una búsqueda en Internet. En Google está todo, pero está todo lo bueno y lo malo. Entonces, no se trata de no entrar, sino saber cómo entrar. Si siempre que se pone algo en Google se añade al lado de la frase "Colegio de Médicos" o "Sociedad Española de Reumatología", "medicina interna" o "endocrino"... de lo que sea, se filtra muy bien. Si en Google se busca "adherencia al tratamiento" y al lado se pone "Sociedad Española de Farmacia" o "Sociedad Española de Medicina Interna" se filtra la información que se obtiene y que suele ser bastante de calidad y bastante contrastada. Y entonces ahí se puede ver y se puede leer sobre el tema y eso es importante.


Es una herramienta que es buena si entendemos el uso. Google es la calle ¿no podemos salir a la calle? No, salimos a la calle, pero en una dirección en concreto, no dando bandazos. Entonces cuando entramos en Google tenemos que ir a un sitio en concreto. Si ponemos por ejemplo lupus o ponemos varices o lo que queramos consultar y al lado en caso de que sea varices podemos “Sociedad de Cirugía Vascular” funcionará. Si queremos preguntar algo sobre la cortisona y ponemos al lado “Sociedad Española de Farmacia” entonces Google filtra y la información que tenemos no es la de alguien que te alarma o vete a saber quién, sino que son páginas que cuidan la calidad de la información y con la veracidad que tiene la sociedad científica, una información que puede ser muy válida.


Con eso nos quedamos Doctor Lucio Pallares, gracias por acompañarnos y recordarnos la importancia de mantener los tratamientos para que, efectivamente, tengan su utilidad y no dejarlos nunca nunca a medias.